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¿Qué es la “familia interna” de la terapia IFS?

La familia interna es lo que podemos llamar el mundo interior. Intuitivamente sabemos que cada persona dispone de muchos puntos de vista, muchas emociones, muchos estados de ánimo, y según la situación en la que estemos, estaremos más tranquilos, más entusiasmados, más ansiosos, más tristes, más preocupados (por el dinero, por nuestra relación, etc.).

Por tanto, la idea del mundo interior ayuda a comprender que en la psique hay distintas “partes” o “subpersonalidades”. Nuestra mente es una unidad y a la vez tenemos muchos aspectos o facetas distintas.

Todos tenemos muchas, es algo natural e incluso positivo, porque favorece nuestra creatividad (poder tener distintos puntos de vista ayuda a aportar nuevas soluciones). No significa que tengamos un trastorno de personalidad múltiple. Es algo perfectamente normal.

Cuando estoy triste veo el mundo y a mí mismo de cierta manera y cuando estoy enamorado de otra completamente distinta. Cuando estoy ansioso, la manera en que siento mi cuerpo (tensiones, malestar), mi estado de ánimo y las ideas que me pasan por la mente, etc., es algo completamente diferente de cuando estoy jugando o disfrutando de algo que me gusta.

Sigo siendo yo, pero con distintos sentimientos, pensamientos, creencias… Son distintas “partes” de mí.

Algunas partes son maduras y otras más inmaduras y se siguen sintiendo como cuando éramos niños o niñas.

Es muy importante también observar de qué manera se relacionan entre sí esas partes. Algunas están en conflicto, otras se alían para lograr un objetivo, etc.

Al verlas como partes de mí puedo observarlas desde cierta distancia, y conectar con todo ese mundo interior con calma, curiosidad, compasión, respeto, paciencia, totalmente presente aquí y ahora… Es decir, con más amor por mí mismo (ese mundo interior) y así llego a ser mucho más consciente de lo que necesitan de mí y puedo dárselo. Esta actitud hacia mi mundo interior es la que va provocando el cambio, la sanación.

¿Cuál es el objetivo de la terapia IFS?

El objetivo es siempre sanar las heridas  que hemos sufrido a lo largo de nuestra vida, pero siguen afectándonos y bloqueándonos de alguna manera, que puede ser muy corporal (tensión en el estómago o el pecho, hormigueo, temblor nervioso, sensación de desconectar del cuerpo y no sentir nada, etc.) o con creencias muy negativas sobre nosotros mismos o los demás.

Para ello lo que hacemos es aprender a escuchar y conocer mejor ese mundo interior, y que las distintas partes de mí aprendan a vivir en una mayor armonía (que se relacionen entre sí mejor) y con menos cargas del pasado, con lo que habrá menos conflictos internos, una mayor capacidad para resolver situaciones (sobre todo las que implican emociones intensas), una mayor libertad interior (las circunstancias externas afectan menos o lo puedo manejar mucho mejor) y una sensación de estar más presente. Esto es una expresión del amor por mí mismo/a. Al final lo que sana es ese amor.

Todos tenemos la capacidad de vivir y sentirnos de esta manera. Desgraciadamente, lo habitual es que no nos hayan enseñado a hacerlo en ninguna parte.

¿Cómo son las sesiones en la terapia IFS?

Al igual que en la psicoterapia tradicional, sobre todo al principio se habla de lo que preocupe más a la persona. Poco a poco, cada cual a su ritmo, vamos identificando qué partes están creando algún problema en su vida (parte ansiosa, parte depresiva, partes en conflicto entre sí, etc.) y también observamos cómo se manifiestan (o no) en el cuerpo (tensiones, respiración cortada, etc.).

Hay sesiones en las que solo nos centramos en conectar y conocer a una o varias partes, es decir, en escuchar y sentir qué emociones o pensamientos aparecen, y acogerlo con compasión y mucha curiosidad.

El trabajo es conectar aquí y ahora, estar presente con esa parte nuestra que está sufriendo. Paramos y conectamos con lo que realmente sentimos.

Es un trabajo intenso, pero hecho con mucho cariño, mucha paciencia y mucha compasión, sin ninguna prisa, y solo cuando la persona siente que está preparada para “conectar”.

Es un proceso muy seguro, porque es la persona quien marca el ritmo siempre (eso es escucharse, respetar los propios ritmos y necesidades).

No hay nada malo en ti. No había nada malo en ti cuando eras solo un niño o niña descubriendo quién eras y qué es este mundo, pero algunas experiencias y ambientes en los que viviste te hicieron sentir emociones paralizantes o abrumadoras (miedo, vergüenza, etc.) o creer ideas sobre ti que siguen afectándote negativamente.

Sanar es deshacerse de esas emociones y creencias limitantes que no te pertenecen, y descubrir el amor por ti y la libertad interior que naturalmente tienes.

La terapia IFS es una práctica basada en evidencias.

Bibliografía relacionada:

Schwartz, Richard (2015): Introducción al modelo de los sistemas de la familia interna. Editorial Eleftheria.

Schwartz, Richard (2022): No hay partes malas. Editorial Eleftheria.

 

Carlos Martínez Perales

Más información sobre mí en www.carlosmartinezperales.com

 

Psicólogo y coach en Barcelona.

Terapia IFS en Barcelona.